Las Cigalas de Islandia
proceden exclusivamente de las pescas de arrastre del Atlántico Norte, donde habitan las de mayor calidad en fondos arenosos cubiertos de algas, a profundidades entre los 50 y los 400 metros, en los que se alimentan de moluscos, bivalvos y peces. En la cocina, son muy apreciadas, ya que admiten gran variedad de preparaciones según su tamaño (pueden medir hasta 25 cm.): las grandes son exquisitas cocidas en agua de mar o a la plancha; las más pequeñas están deliciosas en recetas de arroces, salpicones o guisos de pescado.
Con patatas, salsa de pimiento y muselina de ajo. Todo un lujo para el paladar.
Preparar la salsa de pimientos: en una cazuela con aceite se sofríe durante diez minutos la cebolla finamente picada, los pimientos cortados en cuadraditos y las almendras. Luego se añade el caldo de pescado y se deja reducir... Leer más
La salazón del bacalao es un proceso que se utiliza desde antiguo y que ha permitido la perfecta conservación de sus cualidades mucho tiempo después de su captura.
El certificado “Icelandic Responsible Fisheries” es emitido por Global Trust Certification, una organización internacional independiente, que aplica los criterios de la FAO.